Un gazpacho es una crema fría con el tomate como ingrediente base. En este caso, he llamado gazpacho a este plato a pesar de que el tomate no está incluido en la lista de ingredientes. Entonces, ¿por qué ese nombre? Porque lleva cebolla y pimiento y está aliñado de manera similar. Si lo prefieres, podríamos denominarlo sopa fría de aguacate y manzana.
Con la llegada del calor, apetecen platos fríos y si se pueden dejar hechos con antelación, mucho mejor. Esta crema fría de aguacate y manzana es cremosa, pero ligera, queda a medio camino entre el gazpacho y el salmorejo, gracias a la textura del aguacate; con sabores suaves, pero con el frescor y acidez que aporta la manzana, presente doblemente: como fruta y en forma de crema balsámica.
Este gazpacho de aguacate y manzana verde admite diferentes guarniciones para acompañar: en este caso he elegido unos nachos con guacamole y pico de gallo, pero queda ideal con trocitos de manzana verde y unas gotas de crema balsámica de manzana y de aceite de oliva por encima.
Si te gustan las sopas y cremas frías, te aconsejo que pruebes, además del típico gazpacho andaluz, el gazpacho a la antigua, o los afrutados, como el gazpacho de melocotón o el gazpacho de fresa. También están muy ricos el salmorejo, el ajoblanco, la sopa fría de melón, la sopa fría de calabacín y albahaca o la vichyssoise.
























