Imagina un pastel de chocolate en tres texturas: abizcochada por fuera, cremosa al meter la cuchara y líquida en su interior. Y que, además, se prepara en menos de 10 minutos, se puede guardar congelado durante meses y se hornea en lo que tardamos en comer o cenar. Te hablo de la receta de coulant de chocolate, una auténtica delicia.
Un coulant es un bizcocho de chocolate con el interior líquido que el chef francés Michel Bras patentó en 1981, exactamente el año que yo nací. Quizá por eso me gusta tanto ;) Su nombre procede del verbo couler, que quiere decir fluir o correr, de ahí que la clave esté, precisamente, en conseguir que, al partirlo, de su interior salga chocolate derretido.
La receta del coulant es sencilla, pero conviene ser preciso con las cantidades y respetar el paso a paso, para que la química haga su trabajo y el pastel de chocolate quede como nosotros queremos. Es mucho más sencillo de lo que parece y, si no me crees, tendrás que hacer la prueba.
¿Te animas a preparar esta receta de coulant de chocolate?
























