Cuando era pequeña mi madre preparaba los yogures caseros en una yogurtera amarilla que se tiraba toda la noche encendida. Con el paso del tiempo, aquel trasto desapareció de nuestra vida y los yogures empezaron a venir de la tienda y con más variedad de sabores. Quizá no estaban tan ricos, pero a todo te acostumbras...
Hace un tiempo pensé en recuperar aquella costumbre y probar a hacer yogures en casa, pero sin yogurtera, que no me caben más cacharros en casa... Después de investigar, encontré varios métodos de cuajado: en la Thermomix, en la olla, en el horno e, incluso, en el lavavajillas. Sí, lo que
Ahora empezaré las pruebas para hacer yogures de frutas y otros sabores, pero eso os lo contaré cuando tenga una buena receta de yogur que compartir con vosotros. De momento, probad estos yogures naturales y me contáis.




















