Si tú también crees que comer verdura es aburrido, tienes que probar esta receta de calabaza glaseada. El horno ayuda a potenciar los sabores de verduras y hortalizas y, en este caso, se intensifican aún más gracias al glaseado con que se pinta.
De pulpa dulzona y seca, la calabaza es muy versátil en la cocina y se puede usar cocida, asada, al vapor, a la plancha o frita. Esta baya, fruto de la calabacera, pertenece a la familia de las cucurbitáceas, como la sandía, el melón, el calabacín o el pepino. En los últimos años se ha hecho muy popular en España y se usa para cocinar muchos platos tanto dulces como salados.
La calabaza glaseada va acompañada de una salsa suave y untuosa que se prepara con crema o mantequilla de cacahuete y zumo de limón. La combinación puede sonar rara, pero queda riquísima, no sólo en este plato, también, por ejemplo, con unos filetes de pollo a la plancha o con pescado blanco.
¿Te animas a probar esta receta de calabaza glaseada con salsa de cacahuete?
Receta de calabaza glaseada con salsa de cacahuete
Ingredientes:1 calabaza tipo cacahuete
2 cucharadas de salsa de soja
1 cucharada de miel
½ cucharada de salsa picante (tipo Sriracha)
1 cucharadita de aceite de sésamo
1 diente de ajo
1 trocito de jengibre (unos 10 gramos)
80 gramos de crema de cacahuete
1 limón
2 cucharadas de agua fría
Pimienta negra molida
Sal fina
Aceite de oliva
Perejil fresco
Semillas de sésamo
Cómo preparar paso a paso calabaza glaseada con salsa de cacahuete
Precalienta el horno a 200ºC con calor arriba y abajo, sin aire. Corta los extremos de la calabaza y parte en rodajas de unos 3 cm. Quita las pepitas y parte por la mitad. Coloca en una bandeja de horno, pinta la calabaza con aceite de oliva, espolvorea sal y hornea con calor arriba y abajo durante 15 minutos. Da la vuelta y cocina unos 15 minutos más.
Mientras la calabaza se asa, mezcla en un cuenco la salsa de soja, la miel, la salsa picante, el aceite de sésamo, el ajo machado y el jengibre rallado. Saca la calabaza y pinta con la mitad de la mezcla. Hornea durante 10 minutos. Saca, da la vuelta, pinta de nuevo y hornea 10 minutos más. Cuando esté bien dorada y muy tierna, saca y reserva.
Prepara la salsa mezclando en un cuenco la crema de cacahuete, el zumo de limón, el agua fría y la pimienta negra molida. Prueba y ajusta el punto de sal. Si queda muy espesa, añade un poquito más de agua fría. Si queda algo líquida, añade crema de cacahuete.
→ Si no tienes jengibre fresco, puedes usar media cucharadita de jengibre en polvo, aunque el resultado es un poco diferente.
→ La crema o mantequilla de cacahuete puedes comprarla en cualquier supermercado, si prefieres hacerla en casa, sólo tienes que triturar los cacahuetes en un robot de cocina potente hasta que empiecen a soltar su propia grasa y se conviertan en una crema.
→ Muchas veces da miedo usar especias o algún ingrediente poco habitual, pero son la mejor forma de probar nuevos sabores y platos diferentes.
→ Puedes aprovechar para asar más calabaza y preparar otras recetas como: crema de calabaza, hummus de calabaza, galletas de calabaza y mantequilla de cacahuete, pastel de calabaza (pumpkin pie), magdalenas saludables de calabaza y chocolate, tortitas de calabaza...
→ La idea de esta receta la vi en el perfil de Instagram de twistedgreen.













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