La receta que te propongo en esta ocasión es fácil y rápida, ideal para un picoteo o para que los niños coman verdura sin protestar. Prepara una sopa o un poco de ensalada para acompañar estas empanadillas y tendrás una cena perfecta.
Aunque puedes freírlas, que es lo que se suele hacer habitualmente, te recomiendo que las pruebes al horno. Es una forma más barata, limpia y ligera de prepararlas, e incluso te diría que las empanadillas quedan más ricas. Da igual el relleno para empanadillas que utilices, si no te apetece cambiar, seguro que con tu receta de siempre también quedan genial horneadas.
Es un plato muy cómodo, que puedes dejar preparado el día antes, listo para meter en el horno. Así tardarás mucho menos. Lo que no he probado es a congelar las empanadillas, aunque no creo que haya ningún problema. A ver si lo hago y os cuento qué tal la experiencia.
Si eres de los que siempre compras las empanadillas congeladas, anímate a prepararlas en casa, así podrás variar el relleno y poner tu toque personal. Y si te apetece, puedes preparar también estas croquetas de ibéricos o alguna de las pizzas que ya he publicado. Verás qué fácil es.