El atascaburras es un plato tradicional de la gastronomía manchega, también conocido como ajo arriero o ajo mortero. Es una crema untable que se toma sobre todo en invierno en las zonas más frías de sierra, especialmente cuando nieva, porque es contundente. También es típico de la Semana Santa, porque entre sus ingredientes no lleva carne: los protagonistas son la patata, el bacalao y el huevo.
De origen antiguo, se sabe que la receta de atascaburras ya se preparaba en los siglos XVI-XVII. Parece que fueron unos pastores, aislados por la nieve, quienes la crearon cociendo patatas con espinas de bacalao para dar sabor y añadiendo aceite de oliva para ligar la crema y aumentarla. Su origen humilde hace que, por tradición, el atascaburras no se sirva en platos: se come directamente de la fuente, untado en pan, tal como se hacía siglos atrás.
Y, aunque la procedencia de su nombre no está clara, hay quien dice que se debe a que aquellos pastores dijeron que habían hecho un plato que "harta hasta a las burras", y quien considera que está vinculado al sonido que surge al aplastar sus ingredientes en el mortero, similar al que hacían las burras cuando se quedaban atascadas en el arcilloso barro de La Mancha. En cualquier caso, atascaburras es un nombre de lo más curioso.
¿Te animas a probar esta receta tradicional de atascaburras?





















