Me gusta utilizar alimentos de temporada porque están en su mejor momento y, usados en ensaladas, permiten hacerlas ricas y variadas. Esta propuesta une frutas y hortalizas, aportando frescor y sabores diferentes. He utilizado espárragos verdes y morados, cocinados al vapor durante muy poco tiempo para que queden crujientes y mantengan su color; y fresas, con un sabor muy potente, dulce y ácido a la vez. He incluido también frutos secos y salmón, resultando una receta de ensalada original y diferente.

Los espárragos morados o púrpura son más dulces, con matices afrutados y menos fibrosos que los verdes, aunque es una variedad más difícil de encontrar. Además, son ricos en antocianinas, pigmentos vegetales con poder antioxidante, antimicrobiano y antiinflamatorio; en lignanos, un tipo de fitoestrógenos con efectos estrogénicos y contra el cáncer; inulina, un polisacárido que interviene en la salud del aparato digestivo, actuando como prebiótico natural; y flavonoides, con capacidad antioxidante, antiinflamatoria o antialérgica, entre otras.

Para el aliño he preparado una vinagreta con queso cottage, zumo de limón, aceite de oliva, sal y pimientas de colores. Me gusta incluir algún ingrediente que dé un toque diferente a las ensaladas. A veces uso mostaza, otras veces mermelada o algunas hierbas aromáticas. En este caso, el queso aporta su textura granulada.

¿Te animas a probar esta receta de ensalada de espárragos, fresas y salmón?





















