El aceite de oliva es uno de los tesoros de la gastronomía española. Se trata de la única grasa comestible que se obtiene directamente como zumo de un fruto. De hecho, la palabra aceite procede del término árabe 'az-zait', que significa zumo de aceituna. Situado en la base de la pirámide de la Dieta Mediterránea, el aceite de oliva es la grasa más saludable de cuantas se usan en la cocina.
Existen más de 500 tipos de olivo repartidas por todo el mundo, por lo que existe una amplia gama de aceite de oliva con aromas y sabores de lo más diversos. Uno de mis favoritos es el de variedad Cornicabra, que cuenta con una Denominación de Origen Protegida propia: la DOP Montes de Toledo. Es uno de los que tiene mayor contenido en ácidos grasos oleicos, polifenoles y antioxidantes, y se caracteriza por su intenso frutado.
En este caso, ponemos en valor el aceite de oliva acompañándolo de unas verduras asadas cremosas aderezadas con hierbas aromáticas. Un plato que se disfruta por sí mismo, pero que se puede servir como guarnición de una amplia variedad de alimentos, como carnes, pescados, legumbres, huevos, pastas o arroz.
¿Te animas a probar esta receta de verduras asadas con tomate y aceite de oliva?
























