Si tú también crees que comer verdura es aburrido, tienes que probar esta receta de calabaza glaseada. El horno ayuda a potenciar los sabores de verduras y hortalizas y, en este caso, se intensifican aún más gracias al glaseado con que se pinta.
De pulpa dulzona y seca, la calabaza es muy versátil en la cocina y se puede usar cocida, asada, al vapor, a la plancha o frita. Esta baya, fruto de la calabacera, pertenece a la familia de las cucurbitáceas, como la sandía, el melón, el calabacín o el pepino. En los últimos años se ha hecho muy popular en España y se usa para cocinar muchos platos tanto dulces como salados.
La calabaza glaseada va acompañada de una salsa suave y untuosa que se prepara con crema o mantequilla de cacahuete y zumo de limón. La combinación puede sonar rara, pero queda riquísima, no sólo en este plato, también, por ejemplo, con unos filetes de pollo a la plancha o con pescado blanco.
¿Te animas a probar esta receta de calabaza glaseada con salsa de cacahuete?





















