El invierno es una época ideal para tomar crucíferas, una familia de verduras que incluye a la coliflor, el brócoli, las diferentes coles, el repollo, la lombarda... Son ricas en fibra y una gran fuente de nutrientes: aportan vitaminas como la C y la K, ácido fólico, calcio o potasio. Además tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Además, son bajas en calorías y, bien acompañadas, están riquísimas. En este caso, vamos a preparar brócoli y coliflor con una bechamel de calabacín, una salsa ligera y cremosa que, junto al queso, va a dar un toque perfecto a estas verduras.
Por supuesto, puedes cocinar este plato usando sólo una de las verduras, pero merece la pena combinarlas para dar al plato diferentes texturas y sabores.
¿Te animas a probar esta receta de gratinado ligero de brócoli y coliflor?








