bizcochos tartas y pasteles

Tarta selva negra

18.8.14

Tarta selva negra

Los cumpleaños familiares siempre son un buen momento para preparar tartas especiales. Y os aseguro que esta lo es: chocolate, nata y fruta, concretamente cerezas, que todavía se pueden encontrar en las fruterías, tres ingredientes que combinan a la perfección. Aunque es un poquito laboriosa, la verdad es que merece probarla.

Tarta selva negra

Por fuera, ya veis: nata montada, trocitos de chocolate y unas cerezas que son algo más que decoración: una pista de lo que vamos a encontrar de relleno. A saber: bizcocho de chocolate, muy jugoso gracias a un rico almíbar de cerezas (muy parecido al kirsch, un licor típico alemán), trocitos de cerezas confitadas, mermelada de cerezas (sí, la que os enseñé a preparar hace unos días) y más nata montada. Si ya estáis babeando, seguid leyendo, para que veáis de dónde procede esta delicia.

Tarta selva negra

La tarta selva negra (en alemán, Schwarzwälder Kirschtorte, literalmente 'tarta de cerezas de la Selva Negra') fue preparada por primera vez por Josef Keller en 1915 (¡está a punto de cumplir un siglo!), un pastelero que decidió incorporar licor y chocolate a la tradicional tarta de cerezas alemana. Tuvo tanto éxito que se popularizó rápidamente. Actualmente, cada 14 de mayo se celebra una fiesta en la que pasteleros profesionales y aficionados compiten presentando sus mejores versiones de la tarta. Dicen que la receta original se sigue preparando en el Café Schäfer, de Triberg, un pueblecito cercano a Friburgo.

Tarta selva negra

Como supongo que ya estarás preparando la lista de la compra para empezar con los preparativos de la receta, cuando la tengas lista, mándame una foto por correo electrónico (tienes la dirección al comienzo de la columna derecha) o publícala en la página del blog en Facebook. Buen provecho ;)

Ingredientes (para un molde de 20 cm, unas 15 raciones):
-Para el bizcocho:
100 gramos de mantequilla
250 ml de leche
150 gramos de azúcar
15 ml de vinagre o limón (1 cucharada)
2 huevos L (unos 125 gramos)
100 gramos de chocolate de repostería (mínimo 50% de cacao)
15 gramos de cacao puro en polvo (1 cucharada)
300 gramos de harina
5 gramos de bicarbonato (1 cucharadita)

-Para el relleno y decoración:
75 ml de agua
75 ml de ron
250 gramos de azúcar
250 gramos de cerezas
150 gramos de mermelada de cerezas
500 ml de nata
150 gramos de virutas de chocolate y/o chocolate rallado

Elaboración:
Vamos a preparar la tarta en dos días, para que el bizcocho y algunas partes del relleno estén fríos y asentados.

En primer lugar, prepara la mermelada de cerezas. Te recomiendo que hagas un tarro entero (250-300 gramos), pues es perfecta para tomarla en las tostadas del desayuno. Si prefieres que no sobre, debes preparar la mitad de lo que pone en la receta del enlace.


Mientras cuece la mermelada, vamos a preparar el almíbar y las cerezas confitadas. Lo hacemos a la vez. Para ello, lava 200 gramos de cerezas, quita el hueso y trocea en cuatro. En este vídeo puedes ver qué rápido se deshuesan solo con ayuda de una pajita de beber refrescos. Lo único importante es que la pajita no sea demasiado estrecha, el hueso tiene -casi- que caber en ella.


Pon en un cazo 75 ml de agua, 75 ml de ron negro, 150 gramos de azúcar y los 150 gramos de cerezas limpias (aproximadamente) que te habrán quedado. Cuece durante 10 minutos a fuego medio-alto. Deja que se enfríe, pasa a un tarro de cristal, tapa y guarda en la nevera hasta el momento de montar la tarta.


Un par de horas antes de preparar el bizcocho, saca la mantequilla de la nevera, trocea y reserva para que pierda el frío. Precalienta el horno a 175º con calor arriba y abajo. Para hacer el bizcocho, mezcla la leche con el vinagre o limón y deja reposar unos minutos. La leche se cortará y obtendrás algo parecido al buttermilk que requiere la receta original. Pon en un cuenco la harina, la levadura, el cacao y el bicarbonato y mezcla bien. Trocea el chocolate y derrite en el microondas. Calienta unos diez segundos a máxima potencia, mueve con una cucharilla. Calienta otros diez segundos. Vuelve a mover. Repite la operación hasta que no queden grumos. Reserva las tres preparaciones.


Pon en el cuenco de la amasadora la mantequilla a temperatura ambiente y 150 gramos de azúcar y bate hasta que la mezcla crezca y blanquee (unos 5 minutos). Bate un poco un huevo y añade. Parecerá que la mezcla se corta, pero pasados un par de minutos la mezcla estará perfecta. Bate el otro huevo y añade.


Incorpora poco a poco el chocolate derretido, que ya estará templado (si está muy caliente derretirá la mantequilla y cuajará el huevo, estropeando la mezcla) y bate hasta integrar. Añade la mezcla de harina y bate de nuevo. Cuando la masa esté homogénea, echa poco a poco la leche 'cortada' y bate hasta obtener una pasta densa, lisa y brillante.


Reparte en tres moldes de horno de 20 cm encamisados (unta con mantequilla y espolvorea con cacao, si lo haces con harina, como normalmente, quedarán los bordes blanquecinos) o engrasados con spray desmoldante. Debes echar unos 350 gramos en cada molde. Alisa la superficie con una espátula. Si no tienes tres moldes iguales, te recomiendo que hornees de tres veces. Puedes hornear toda la masa de una vez, pero cuando el centro del bizcocho esté hecho, el borde estará un poco duro y reseco (esto ocurre con todas las recetas de bizcocho). Si repartes la masa, hornea durante unos 25 minutos a 175º, hasta que al pinchar el bizcocho con una brocheta salga limpia. Lo ideal es que conozcas bien tu horno, para saber la temperatura exacta (los bizcochos se suelen hornear a 170-180º) y evitar que quede muy abombado por el centro. Para tartas que llevan varios discos de bizcocho, cuanto más planitos estén, mejor. Si lo vas a hornear de una vez, necesitará al menos, una hora y cuarto. Cuando esté hecho, saca y, pasados 5 minutos, desmolda y deja boca abajo sobre una rejilla (si está muy abombado, déjalo boca arriba o se rajará).


Cuando los tres bizcochos (o uno, si es alto) estén bien fríos, envuelve en papel film y guarda en la nevera. Pon plástico también entre uno y otro o se pegarán.


Al día siguiente, podrás terminar la tarta. Empieza a montar la nata y, cuando haga picos blandos, añade 100 gramos de azúcar. Bate hasta que esté bien firme.


Saca los bizcochos y enrasa con un cuchillo de sierra, para que queden bien rectos. Si has hecho uno alto, parte en tres capas iguales (quita primero la parte abombada). Saca el bote de cerezas y echa en un colador. Obtendrás, por un lado, el almíbar; y, por otro, las cerezas confitadas. Pon una capa de bizcocho sobre la base o bandeja elegida (puedes 'pegarlo' con un poco de nata). Con un pincel de cocina, moja con 1/3 del almíbar. Unta con la mitad de la mermelada (unas cuatro o cinco cucharadas, 75 gramos). Pon 1/4 de la nata montada y la mitad de las cerezas confitadas repartidas por la superficie. Coloca otro disco y repite la operación: 1/3 de almíbar, la otra mitad de la mermelada, otro 1/4 de nata y la otra mitad de las cerezas. Pon el tercer disco y moja con el almíbar restante (1/3). Cubre con nata todo el bizcocho por fuera, tanto la parte superior como los bordes. Inmediatamente, echa virutas de chocolate o chocolate rallado por todos los bordes, para que se quede pegado.


Haz un pequeño montoncito con las virutas de chocolate o chocolate rallado en el centro de la parte superior del bizcocho y decora con las cerezas reservadas (una en el centro y el resto a alrededor). Guarda en la nevera hasta un par de horas antes de comer.


Trucos y consejos:

No te agobies por ver una receta tan larga, he preferido explicarla bien, con todos los pasos muy detallados, para evitar que tengas problemas.

Si quieres, puedes preparar la mermelada y las cerezas confitadas unos días antes. Incluso los bizcochos pueden hacerse hasta tres días antes y se guardan en la nevera bien envueltos en film.

 Será más fácil montar la nata si está bien fría. Puedes meter también el vaso de la batidora en el congelador durante un rato. No te pases de batido o se cortará, quedando separados la grasa y el suero.

 Cuando vayas a cubrir los laterales con el chocolate, debes tener las manos bien limpias y secas. Ves poco a poco echando las virutas y recogiendo las que se vayan cayendo. Si ves que se te empieza a pegar el chocolate, vuelve a lavar y secar tus manos.

 Aunque lleve ron es una receta apta para niños, pues el alcohol se evapora al cocer el almíbar.

 Quizá te parezca una tarta empalagosa, pero no lo es, de verdad. El chocolate y cacao del bizcocho contrarrestan el dulzor, y las cerezas le dan un toque delicioso.


Gracias por leerme,


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5 comentarios

  1. toma ya vaya tarta! nunca he hecho una porque siempre la tengo en pendientes..
    a ver si me animo :)

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  2. Te ha quedado una tarta fantástica! A mí me da mucha pereza hacer tartas así, aunque luego están increíbles de buenas :)
    besos

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  3. Menudo pedazo de receta mas buena.Gracias y buenas noches.

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  4. Uhmm Rebeca, que maravilla de Selva Negra, te ha quedado de lujo!!! Me encanta tu blog, así que por aquí me quedo!! Bss

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  5. Todo un clasico esta tarta, por algo será que perdura por los años, está deliciosa!!!
    Besos de Bea y Mara

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