Almendras garrapiñadas

18.5.20

Almendras garrapiñadas

Las almendras garrapiñadas son uno de los dulces clásicos más típicos de las ferias, fiestas y romerías de nuestros pueblos. En el mío, siempre hay puestos ambulantes donde se venden junto a manzanas de caramelo, algodón dulce o trozos de coco. Con el paso de los años, cada vez se encuentra más variedad e innovación y, actualmente, además de almendras garrapiñadas, podemos encontrar en los puestos pipas, sésamo y otros frutos secos y semillas también garrapiñados.

Almendras garrapiñadas

Este dulce sencillo, que solo consiste en frutos secos caramelizados, tiene historia. Hay constancia de que, ya en el siglo XVI, se preparaban en algunos conventos y por maestros confiteros. Las más famosas son las de Alcalá de Henares y las de Briviesca (Burgos).

Almendras garrapiñadas

Si las quieres cocinar, elige una buena almendra cruda y siempre con piel. Preparar la receta de almendras garrapiñadas caseras no nos llevará más de 30 minutos, pero durante esa media hora no podremos quitarles ojo. Ten en cuenta que, si el azúcar se quema, algo que ocurre en apenas unos segundos, las almendras garrapiñadas amargarán y no podremos comerlas.

Almendras garrapiñadas

Te invito a mi particular puesto de feria para que pruebes esta receta de almendras garrapiñadas.

Receta de almendras garrapiñadas
Ingredientes (para un bote grande o dos medianos):
200 gramos de almendras crudas con piel
250 gramos de agua
250 gramos de azúcar

Cómo preparar paso a paso almendras garrapiñadas

Pon en una cacerola las almendras, el agua y el azúcar. Remueve y calienta a fuego medio hasta que rompa a cocer. A medida que cuezan, empezará a salir una capa de espuma.

Almendras garrapiñadas

Empieza a remover con una cuchara de madera (si la usas de metal, subirá el calor y te puedes quemar) y, cuando el almíbar empiece a quedarse sin agua, baja la potencia del fuego, pero no dejes de remover. Se trata de que siga evaporando el almíbar, sin convertirse en caramelo. El resultado será una especie de arena blanquecina. Una parte se adherirá a las almendras; otra, quedará suelta.

Almendras garrapiñadas

En ese punto, hay que subir ligeramente el fuego para que el azúcar que está suelto empiece a caramelizar muy poco a poco y se vaya adhiriendo a las almendras. Es importante remover muy bien y continuamente, para que la costra de las almendras no se derrita ni se peguen unas a otras.

Almendras garrapiñadas

Cuando las almendras hayan cogido casi todo el caramelo, vuélcalas sobre papel de horno.

Almendras garrapiñadas

Separa las almendras con ayuda de la cuchara de madera, para que no se peguen. En unos minutos estarán frías y podrás disfrutarlas. En la foto de abajo a la derecha puedes ver la diferencia entre una almendra con piel y una sin piel. La primera tiene una rica capa de garrapiñado, mientras que la segunda solo tiene caramelo alrededor porque el azúcar no se ha adherido bien. Por eso es importante que las almendras tengan la piel.

Almendras garrapiñadas

TRUCO: Para limpiar la cacerola, llena de agua y calienta a fuego medio. El azúcar que está pegado se irá disolviendo y solo habrá que aclarar la cacerola.

Almendras garrapiñadas

Guarda las almendras en un tarro de cristal para que se conserven crujientes.

Trucos y consejos para cocinar las almendras garrapiñadas perfectas

→ Ojo con las quemaduras. El azúcar alcanza temperaturas muy altas y es peligroso si no se trabaja con cuidado.

→ Una vez que el almíbar empieza a espesar, no puedes dejar de remover, si no, las almendras quedarán pegadas unas a otras y no se formará el garrapiñado.

→ No tengas prisa, el proceso de garrapiñar las almendras lleva su tiempo y no hay forma de acortarlo. Tardarán en total unos 30 minutos.

→ Puedes probar esta receta con otros frutos secos y semillas, como las pipas, los cacahuetes o el sésamo.

→ Las almendras garrapiñadas duran un mes en perfecto estado, siempre y cuando se guarden dentro de un tarro de cristal en un lugar fresco, seco y, preferiblemente, oscuro.

Receta de almendras garrapiñadas en vídeo



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2 comentarios

  1. mi abuela las hacía impresionantes, y es una de esas recetas que me traen grandísimos recuerdos

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  2. Qué recuerdos me ha traído esta receta, Rebeca. Voy a probar a ver si consigo que me queden con ese sabor que todos tenemos en nuestra memoria. Gracias.

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